Vivimos en la Jungla

Somos el animal más indefenso del Planeta Tierra: los pelos que nos recubren no nos aislarán de un frío más o menos intenso, nuestros dientes no nos salvarán del ataque de un animal salvaje, ni mucho menos nuestras uñas. Tampoco corremos lo suficientemente rápido, hasta el insecto más pequeño se puede servir de nuestra sangre al picarnos molestamente como lo hace el mosquito.

El único recurso que nos hace competitivos en el mundo de la Naturaleza es nuestro cerebro, que nos permite idear sistemas que nos protejan de lo hostil que pueda resultarnos las adversidades de la supervivencia.

jungle bookRudyard Kipling se plantea cómo se las ingeniará un vulnerable ser humano para salir con vida en el medio de la selva. ¡Enorme desafío! Debe entender el lenguaje de cada especie y, por sobre todas las cosas, ganarse el respeto de todos.

La historia original de The Book of the Jungle es una verdadera obra maestra que te atrapa y, sin dudas, te devuelve al mundo con una cosmovisión distinta, mucho más sensata y anclada a la Tierra.

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Baños con Tadelakt

bañoLa bañadera y alrededores están hechos con Tadelakt, una técnica es muy común en Marruecos.

  • Se reviste la estructura con cal brillante, impermeable.
  • Al final, se frota un jabón de aceite de oliva, lo cual hay qUE repetir cada pocos años para mantener su impermeabilidad.

Muchas veces se usa adobe que después se recubre con el resto de los materiales.

Sin dudas, ¡acá disfrutarías del mejor baño de tu vida!

Clayfest! Fiesta internacional de la construcción natural

“Atenete a lo que es bueno, por más que solo se trate de un puñado de tierra”, reza un dicho popular de los Hopi, una comunidad indígena norteamericana. 

Este parece ser uno de los principios básicos de los amantes de la bioconstrucción, es decir, aquellos que edifican sus casas con materiales naturales, como la tierra o las fibras vegetales. 

Así es como este enunciado no es un principio metafórico, sino que puede tomarse más literal de lo que a simple vista podamos concebir. En este tipo de construcción los materiales siempre están a mano, son reciclables, con baja energía incorporada en su empleo y pueden aportar una climatización natural a un ambiente.

Pared de Turba o Turf - se usa el material de la superficie de la tierra, de donde se saca el pasto con sus raíces, que serán muy útiles para formar una estructura sólida.

Pared de Turba o Turf – se usa el material de la superficie de la tierra, de donde se saca el pasto con sus raíces, que serán muy útiles para formar una estructura sólida.

Durante una semana completa en el mes de junio se celebró el festival Clayfest! en Escocia, que reunió a instituciones, académicos y aficionados por las técnicas ancestrales de edificación. La protagonista del evento fue, sin dudas, la arcilla como principal componente de la construcción.

Lo impulsó la organización sin fines de lucro Earth Building UK (EBUK) con el objetivo de que todos aquellos que promueven la bioconstrucción de alguna u otra manera, cuenten con el espacio para enseñarlas, divulgarlas y hacer intercambio de experiencias al respecto.

Lo cierto es que existen tantas técnicas como cuantas personas construyen porque, si hay algo que se aprende en este ambiente, es que nada puede estandarizarse por completo. Es que cuando se trata de edificar con tus manos, todo te lleva a sellar tu impronta personal y artística.

Sin embargo, existen lineamientos generales que se fueron dando en diferentes zonas del mundo, según lo que su tradición les indicaba, o su clima les pedía. Por eso se convocaron a representantes de organizaciones de Europa Oriental y Occidental, Islandia y Estados Unidos, cuyos campos de acción se expanden hasta África y Asia también.

El eje central durante cuatro días fue que cada uno de los asistentes tuviese la oportunidad de acercarse a la arcilla, combinarla con otros elementos y conocer sus diversas formas de aplicarla a la construcción. 

Jornadas intensas, pero gratificantes

Las mañanas comenzaban a las 8, con un encuentro de yoga, ideal para arrancar relajado y dar lo mejor de uno mismo durante la intensa jornada de experimentación.  A lo largo de cuatro días, se dictaron cursos prácticos en los cuales se levantaron paredes con tres técnicas distintas, usadas hasta hace miles de años atrás.

“Por supuesto que hay lugar en el mundo para los avances tecnológicos, pero todavía hay algo dentro de nosotros que conecta con la simple sabiduría del pasado”, dice Feile Butler, amante y entusiasta de la técnica de Cob, bien típica de los climas lluviosos, como Irlanda e Inglaterra.

Junto a su marido, Colin Ritchie, hoy tienen su casa en Sligo, al Norte de Irlanda, hecha con sus propias manos. Siendo ella arquitecta, él carpintero y con mucho contacto con la tierra en su historial, asesoran a quienes buscan implementar estas técnicas por sí mismos y el festival les resultó ser una gran ocasión para seguir difundiéndolas.

También se evaluaban diferentes tipos de mezclas de adobe para fabricar ladrillos artesanales: algunos funcionales para espacios circulares, otros rectangulares. Así y todo, las formas geométricas más utilizadas son las curvas dado que en general se busca emular a la Naturaleza, siendo que en ambientes así, más irregulares y no tan rectos, solemos sentirnos reconfortados.

El encuentro como un impulso

Como Feile y Colin había muchos otros, quienes tuvieron la posibilidad de contar sus historias y mostrar cómo esculpieron su propio hogar, ante todos los asistentes durante el último día, que fue destinado a conferencias.

Al mismo tiempo, instituciones sin fines de lucro hablaron sobre su experiencia en comunidades carenciadas, cómo llevaban adelante su elección de brindar estos conocimientos a tantos hombres y mujeres de ahí, que luego le servirán como una invaluable fuente de trabajo.

En todos ellos se notaba mucho esmero y vocación, ya que todo proyecto implica un estudio del entorno bien detallado. “Hay zonas de África en donde escasea el agua y para eso también encontramos soluciones: hacer ladrillos de tierra compactada, para los cuales no hace falta usar ni una gota” cuenta Maria Brown, presidente de la asociación española, Estepa.

El fin último también es de un extremo cuidado ambiental: que todos los elementos que forman una casa sean amigables para la tierra, en todo sentido y a lo largo de todas las etapas de construcción. De ahí que se eligen elementos locales, que no implican costos de distribución y, si suponemos que lo que edifiquemos se demolerá en unos años, todo podría volver al medio ambiente sin causarle daño alguno.

Si bien todas las experiencias compartidas resultaban bien únicas y diferentes, estaban hilvanadas entre sí por la certeza de que gracias a la bioconstrucción se pueden edificar casas de lo más sofisticadas, sobre todo, acogedoras y duraderas.  De este modo, el encuentro logró avivar la seguridad de que darle lugar a estas alternativas puede ser tan apasionante como factible.

Los asistentes del festival buscaban la tierra en el campo, para usarlo como material de construcción

Los asistentes del festival buscaban la tierra en el campo, para usarlo como material de construcción

Construcción con Juncos

En el delta de Tay de Escocia, se extienden hasta 15 kilómetros de juncos. Al tratarse de la costa más amplia con este tipo de planta en toda Gran Bretaña, la población local la aprecia mucho.

Desde hace tres siglos que se incentivó el crecimiento de los juncos, en lo que supo ser una zona pantanosa, luego se propagaron naturalmente y hoy son refugio de muchas especies de aves e insectos, al mismo tiempo que se los considera un material invaluable para las construcciones de casas.

Los juncos pueden hilvanarse para formar techos, o paneles que después se revestirán con arcilla y revoques naturales, pero ¿cómo se protegen las aves al mismo tiempo que se abastece la necesidad de construir nuevas casas?

Resulta muy importante incentivar una producción sostenible y, para eso, La Sociedad de Protección de Aves RSPB hoy tomó protagonismo en la zona.

Esta organización alienta a  los estudiantes de todos los niveles y amantes de la naturaleza, a visitar la reserva de manera que tomen contacto con ella, conozcan todo lo que se da en el entorno, desde las más tempranas edades.

Sin embargo, uno de los trabajos más excepcionales se da con los productores, a quienes incentivan a preservar las especies que viven en este entorno natural. Es decir, que permiten la explotación de las tierras, pero con el debido respeto que los ciclos de las aves merecen. Esto les exigirá hacer rotaciones, para dejarlas tranquilas en los meses en que se encuentran anidando particularmente.

“Es una etapa clave para la supervivencia de los pájaros, por eso asesoramos a las empresas acerca del lugar adecuado de donde se deben cortar los juncos”, explica Uwe Stoneman, quien trabaja para RSPB y esta a cargo de las reservas naturales del río Tay.  Esto lo logran gracias a que conocen las preferencias de cada especie y saben que no habrá nidos cercanos a la orillas, por ejemplo.

“Al mismo tiempo, no está permitido sacar las varas desde la raíz”, a modo de que su producción sea lo más duradera posible y el cañaveral siga extendiéndose como lo ha hecho hasta el día de hoy.

La costa del río Tay y los juncos

La costa del río Tay y los juncos

Cob, una Técnica Clave para Climas Húmedos

Laughing House, hecha en Oregon, Estados Unidos

Laughing House, hecha en Oregon, Estados Unidos

Existe una forma de construcción con adobe ideal para los climas lluviosos y esta es la técnica del cob que es monolítica, es decir, que se edifica en un único bloque. Resulta muy común ver estas casas en países en donde llueve mucho como Inglaterra e Irlanda dado que, sin días soleados, se dificulta fabricar y secar los ladrillos de barro.

Se han encontrado de estas casas de hasta 10 mil años de antigüedad, aunque está claro que esto no es sólo una cuestión histórica, ya que hoy en día hay muchos apasionados por recuperar las formas de construcción ancestrales.

Por eso aún se puede dar con personas que edifican sus hogares, o centros y espacios comunitarios, haciendo uso de este antiquísimo método, no solo en estos dos países, sino que cada vez más se da alrededor del mundo entero.

Flia Bioconstructora

Es el caso de Feile Butler y su marido Colin Ritchie, unidos ante todo por su amor hacia la bioconstrucción en general y el cob en particular. Hace ya quince años, estando de novios, asistían a cursos en donde se nutrían de todos estos conocimientos y siempre estuvieron seguros de que ellos también iban a esculpir su propia casa de cob.

mud 7Tanto es así que a su viaje de luna de miel lo aprovecharon para pasarlo en The Laughing House, en Oregon, dando una mano con las terminaciones naturales y su techo vivo. No desperdiciarían la oportunidad de trabajar con la tierra por pasear y nada más…

Finalmente hicieron su casa en el Norte de Irlanda a lo largo de tres años y fue tanto lo que les agradó esta experiencia, que hoy buscan difundirla y motivar a más personas a construir con barro a través de Mud and Wood, su propia pequeña empresa de construcción natural.

Siendo ambos arquitectos y con mucho contacto con la tierra en su historial, asesoran a quienes buscan implementar estas técnicas por sí mismos, brindan talleres, construyen y restauran casas o estructuras y mobiliario para jardines como galerías, hornos de barro, cercos, bancos y mesas. Ellos viven por su entusiasmo a demostrar que todos pueden tener su propio nidito de elementos naturales e indican que sólo es importante tener algunos detalles en cuenta.

Muros que existen desde siempre y son para siempre

Para que la edificación de cob se sustente, sus paredes tienen que estar protegidas de la lluvia y ser sólidas, es decir, que se logren mantener erguidas por sí mismas.

¿Cómo se aislan los muros del agua, de la forma más práctica?

En este sentido, es clave que cuenten con buenos zapatos y un sombrero, es decir, que tengan buenos cimientos y un techo que los cubra, como bien puede ser uno a dos o varias aguas.

En el sistema de cob se usan piedras apisonadas a un metro de profundidad para conformar una base bien firme, unos centímetros más anchos que la pared hasta el nivel de la tierra. Después se sigue con un conjunto de piedras, de no más de medio metro de alto, conocido como pirca.

A ésta se le agrega una finísima capa de algún producto bien pegajoso como puede ser la arcilla china, para después comenzar con las capas de adobe y así levantar los muros ¿Te acordás cómo se conforma este material? Por las dudas, te lo recuerdo en este post.

Un ingrediente clave para esta técnica es la paja, que ayuda a unir las capas de barro entre sí, siempre y cuando vayas haciendo agujeros que atraviesen al menos dos estratos, así la fibra vegetal los entrelaza unos con otros.

Casa de Cob, construida por Feile y Colin de Mud and Wood, en Sligo,  el noroeste de Irlanda.

Casa de Cob, construida por Feile y Colin de Mud and Wood, en Sligo, el noroeste de Irlanda.

¿Cómo se edifican paredes sólidas, que se mantengan erguidas para siempre?

En la técnica de cob, se suelen ver paredes muy confiables en términos de longevidad, sin embargo hay detalles que colaborarán para que se mantengan erguidas, como por ejemplo que lleven la formas curvas, en lugar de las alternativas más modernas que suelen optar por lo recto. Una pared curva, directamente se sostiene a sí misma.

De hecho, si hacés una prueba muy básica con un papel un tanto grueso vas a ver que, al intentar que se mantenga perpendicular sobre una mesa, se cae al instante. En cambio, al darle movimiento, se sustenta un tiempo más. Lo mismo pasa a escalas mayores, sobre todo con estos muros que pueden alcanzar 60 cm de ancho.

Feile Butler agrega que un ambiente hecho con límites curvos, resulta mucho más acogedor para habitarlo, por el simple hecho de que la Naturaleza se da así: con líneas irregulares y no del todo uniformes, como acostumbramos a ver en las construcciones contemporáneas. Al parecer, hay algo de nuestrcoba memoria genética que nos pide estar en un entorno bien parecido a lo natural, para sentirnos del todo a gusto.

El hecho de que se trate de muros gruesos también resulta ideal para una excelente aislación térmica y otros factores de utilidad, como es por ejemplo, la posibilidad de escarbar y moldear las paredes para agregar estanterías. O incluso formar una escalera sin mayor estructura que las tablas incrustadas en la pared, tal cual se ve en la foto.

Una técnica inclusiva

Junto a amigos y familiares, Feile y Colin edificaron su propia casa de cob. Incluso sus hijos, que hoy tienen 4 y 8 años, participan de sus hazañas ¡por que en la bioconstrucción hay lugar para todos!

Sus tareas varían de lo simple a lo complejas, sestantein embargo, no siempre exigen mucho uso de fuerza ni de herramientas peligrosas y, por este motivo, nos encontramos con que a las mujeres también les agrada formar parte de la construcción de su casa.

Este factor no es menor en términos sociales, dado que ayudó a que muchas organizaciones sin fines de lucro, difundieran distintas técnicas de construcción natural en países carenciados de Africa y así brindaran conocimientos y trabajo a hombres y mujeres por igual.

“Se puede decir que construir así es una labor intensa, porque suelen darse procesos más lentos, pero resulta ser extremadamente gratificante”, dice Feile y agrega que:  “Así como existen movimientos que encuentran satisfactorio el seleccionar los alimentos y preparar la comida de manera lenta, conocido como Slow Food, estas técnicas serían la misma ideología aplicada al rubro de la construcción”. Lo cierto es que ahora también se esta hablando del Slow Building Movement, lo que incluye edificar con total conciencia de las posibilidades que te da un entorno en cuanto a su clima y los elementos a aprovechar.

Tu Casa, una Gran Obra de Arte

La construcción de una casa así, resulta en una obra artesanal a gran escala, funcional y cálida para habitar, en donde las mismas paredes logran irradiar vida. Cuando visitás la casa de Mud and Wood lo confirmás, por que te es inevitable tocar sus paredes. Es impactante ver cómo reflejan el movimiento que supieron tener las manos al moldear tan nobles elementos en los muros, tal cual los brindó la Tierra.

En suma, el proceso puede tomar más tiempo, de todas maneras, no caben dudas de que el legado durará por generaciones y será para siempre, a no ser que alguien decida deshacerla y, en ese caso, todo podrá volver al entorno sin contaminarlo en ningún sentido.

Cómo Fabricar Adobe, una Fórmula para Hacer Ladrillos o Cob

ladrillos

Se unen con agua arena y arcilla en cantidades iguales para que el resultado sea lo más duradero ante los vaivenes del tiempo y el clima. Será así por que la arena te da estructura a las paredes y la arcilla aglutina los materiales entre sí.

Si tu tierra tiene poca arena, se puede agregar este elemento. En cambio, si tiene poca arcilla, esta también puede compensarse.”Sin embargo, lo que sucede casi siempre es que, en el lugar donde decidas construir, vas a encontrar el material necesario como para que tus edificaciones duren a lo largo del tiempo, por lo cual no se suele agregar ninguno de estos dos componentes ” Feile Butler, bioconstructora y consultora experta en la materia, de Mud and Wood.

Es muy gratificante ver que, muchos elementos que están a mano son funcionales para los muros, por que son los que lidiarán mejor con los rasgos de ese mismo clima. De hecho, al cavar los pozos para formar los cimientos, en general a 30 o 40 cm de profundidad, vas a encontrar la arcilla que ya te será útil como para empezar a probar distintas muestras de tus mezclas.

También es importante tener en cuenta que se descarta la tierra de la superficie porque contiene mucha materia orgánica, que con el tiempo se va a descomponer.

Recordá que se trata de cantidades iguales de cada una, de todas maneras, un instinto natural te guía hacia el equilibrio perfecto entre ambas: no debe estar ni muy pegajoso, ni muy seco.

El adobe termina de conformarse una vez que se le agrega paja, una fibra vegetal muy necesaria para dar flexibilidad y conectar cada capa de la mezcla de arcilla y arena, esto último solo en el caso de la técnica monolítica del cob. Si no contás con herramientas, lo más fácil será que integres todos los materiales con tus pies, bailando encima de ellos, lo cual es bien relajante y satisfactorio porque, de alguna manera, la tierra te absorbe todas las tensiones y te renueva. ¡Es un verdadero placer!

Por último, te vas a dar cuenta de que la cantidad de paja es suficiente una vez que sea más difícil meter tus pies en la mezcla y que, al seleccionar un pedazo, te cueste dividirlo en dos partes.

Después de esto, el material ya está listo para aplicar a la técnica de construcción que más te guste: se puede volcar en moldes para crear ladrillos de la forma que necesites. Solo hay que esperar a que se sequen, volteándolos cada día, para que reciban el sol en todos sus costados. O bien, con este adobe se puede edificar las paredes al estilo anglosajón del cob, una capa por vez, hasta formar el muro. También funciona para elevar una casa hecha con tapial o una quincha.

Más vale que lo mejor será que las terminaciones sean con revoques de origen natural, para que todas las propiedades térmicas del adobe puedan aprovecharse, así que acá va un estilo de mezcla para proteger las paredes también.

Pared de cob edificada durante el festival Clayfest, en junio de 2015

Pared de cob edificada durante el festival Clayfest, en junio de 2015